La máquina trivial representa una función. Ejecuta de la misma forma una o varias instrucciones que pueden ser determinadas tras observar sus respuestas. Por ejemplo, si cumple la función A = B, al introducir A siempre se obtendrá B, aún si se deja de utilizar por un largo periodo, al volverla a usar dará la misma respuesta. Es muy interesante como el autor ve el sistema educativo como una máquina trivial, que busca trivializar el comportamiento de los niños.
La máquina no trivial cambia interiormente una función por otra, lo que hace indeterminable su comportamiento, así por ejemplo A ya no será B, sino puede ser C o D. Si tengo la posibilidad de responder a varias entradas y además de intercambiar varias funciones en el interior, su respuesta se vuelve incalculable, incluso para una computadora, es por esto que esto se denomina trans-computacional.
Hay máquinas no triviales de operación recursiva, en este el comportamiento es cíclico. Es decir, que al introducir un dato, se analiza y da una respuesta, esta respuesta vuelve a retroalimentar el sistema y así sucesivamente. Este tipo de máquinas tienden hacia un valor estable, de esta forma el comportamiento, aunque no es analizable, si se vuelve predecible.
Estos valores en los que convergen este tipo de máquinas se conoce como valor eigen, que este bien puede ser un solo valor o un conjunto de valores. El comportamiento tiende a estabilizarse en ciertas formas de interacción, por lo que se puede esperar que ciertos valores eigen ocurren, y ocurren pero no se sabe como.
Un ejemplo de esto es el lenguaje, que aunque un mismo idioma se comparta en diferentes regiones, en una siempre existe un comportamiento eigen que la caracteriza. Por ejemplo la acentuación de la s o la no pronunciación de esta, etc.
La máquina no trivial cambia interiormente una función por otra, lo que hace indeterminable su comportamiento, así por ejemplo A ya no será B, sino puede ser C o D. Si tengo la posibilidad de responder a varias entradas y además de intercambiar varias funciones en el interior, su respuesta se vuelve incalculable, incluso para una computadora, es por esto que esto se denomina trans-computacional.
Hay máquinas no triviales de operación recursiva, en este el comportamiento es cíclico. Es decir, que al introducir un dato, se analiza y da una respuesta, esta respuesta vuelve a retroalimentar el sistema y así sucesivamente. Este tipo de máquinas tienden hacia un valor estable, de esta forma el comportamiento, aunque no es analizable, si se vuelve predecible.
Estos valores en los que convergen este tipo de máquinas se conoce como valor eigen, que este bien puede ser un solo valor o un conjunto de valores. El comportamiento tiende a estabilizarse en ciertas formas de interacción, por lo que se puede esperar que ciertos valores eigen ocurren, y ocurren pero no se sabe como.
Un ejemplo de esto es el lenguaje, que aunque un mismo idioma se comparta en diferentes regiones, en una siempre existe un comportamiento eigen que la caracteriza. Por ejemplo la acentuación de la s o la no pronunciación de esta, etc.